La sequía que aún afecta a la región núcleo encontró un alivio temporal con las lluvias registradas en la noche de ayer, aunque solo para un radio de 80 kilómetros alrededor de Rosario. Las precipitaciones han brindado un respiro a algunos cultivos, pero el desafío de la falta de agua aún persiste, y el impacto en la producción agrícola es innegable.


































