Las condiciones climáticas de las últimas semanas encendieron una señal de alerta en los lotes de maíz. Las lluvias recurrentes, la elevada humedad ambiental y las temperaturas moderadas generaron un escenario favorable para el avance de la mancha blanca, una enfermedad que comenzó a ganar protagonismo en distintas regiones productivas, especialmente en planteos tardíos.

































