Newell’s vive un presente caótico. Nada se puede planificar en el club del Parque de la Independencia en un ambiente así de convulsionado extendido durante tanto tiempo. De hecho, la dirigencia “leprosa” ya ni siquiera puede sostener un interinato, como estaba planteado el ciclo de Ricardo Lunari tras la salida de Sebastián Méndez. El sábado, luego de la derrota en La Plata frente a Gimnasia, la directiva de la “Lepra” salió rápidamente a anunciar que se había terminado la breve primavera de Lunari al frente del plantel superior. Los motivos de esta insólita decisión parecen ser dos. El primero es dejar de perder tiempo y salir a buscar ya un entrenador con espalda y experiencia para que empiece a trabajar de cara a la temporada 2025. El segundo posiblemente sea evitar que en el próximo partido de local todos los cuestionamientos estén dirigidos hacia el palco presidencial, cuando en Newell’s ya se empieza a respirar clima político por las elecciones del año que viene.
































