“Esto no lo voy a ver yo, pero es lo más importante que podemos hacer por el básquet femenino argentino. Es un proyecto que me entusiasma mucho porque sentimos que estas cosas son las que pueden cambiar la historia”. Gregorio Martínez lleva apenas cinco meses en el cargo como head coach de los seleccionados femeninos, pero su visión va mucho más allá de la competencia. “Estamos en un momento bisagra, en el que debemos ir por un básquet femenino grande, con una competencia interna que mejore y, sobre todo, con más chicas jugando nuestro deporte, la gran asignatura pendiente”, considera quien pensó en una idea ambiciosa que ayude a agrandar la base de pirámide, permita desarrollar talentos y así insertarlos en el alto rendimiento a una temprana edad. Tras un par de meses de trabajo y debate, la Confederación Argentina aprobó el Proyecto Nacional Formativo (PNF 2028), que se iniciará a principios de enero, reclutando, siguiendo y desarrollando a 100 jugadoras entre 13 a 17 años, con una particularidad: que aproximadamente 70 tengan al menos 1.80 metro.

































