Mario Kempes ya iba en camino a ser la gran figura que fue. De Instituto pasó a Rosario Central en un pase millonario que dos años más tarde fue superado por la venta de Luque. Justamente, la ida de Kempes a Central fue en el 73 y la de Luque a River en el 75. Aquella venta de Leopoldo, terminado el Metropolitano, le dio un aire extraordinario a Corral, el presidente de Unión que había armado un equipo notable de la mano del Toto Lorenzo. Toda la parte de Cándido Pujato eran tribunas de madera que se convirtieron en cemento por el dinero recaudado, en gran parte, por aquella transferencia.




































