“Brasil hizo un cambio de mentalidad; tienen un convenio con Sudáfrica, trajo canadienses, uno de Zimbabwe. El arranque del torneo resume lo que pudieron ser. Hubo mejora. Rescato algo fundamental: su staff completo es 100% doméstico. Si bien Josh Reeves es neozelandés, es producto del rugby de Brasil, vive hace 15 años en el país. Lucas Abud (entrenador de forwards) y Guilherme Coghetto (defensa) son jóvenes, con proyección muy buena, hicieron los cursos, los hemos capacitado y están a la altura con un crecimiento muy grande. Hay que seguir apostando por el rugby de Brasil, reaccionaron. Hay que lograr que la reacción dure más tiempo. Hay cosas muy positivas para seguir empujando,” dice el ex entrenador de Los Pumas.