La prohibición para las hinchadas visitantes modificó algunas costumbres en los últimos años en Argentina. Los clásicos de Rosario, el partido más pasional del país y uno de los más emotivos del mundo, ya no cuenta con las dos hinchadas. Mientras en Arroyito todo fue azul y amarillo de pies a cabeza, en la zona de la avenida Pellegrini sólo se vieron los colores rojo y negro. La fiesta se quedó en el barrio Lisandro de la Torre con la mente de todos los canallas recordando el cabezazo certero del juvenil de 18 años Alejo Veliz, nacido en Bernardo de Irigoyen, frente a otro juvenil de 18, Franco Herrera, de Bandera, en la vecina Santiago del Estero.





































