Franco Colapinto vivió uno de esos segundos que dejan el corazón en la garganta. En la segunda práctica libre del GP de Australia, Lewis Hamilton estuvo a centímetros de impactar el Alpine del argentino en la recta principal rumbo a boxes.
Franco Colapinto estuvo cerca de protagonizar un incidente grave con Lewis Hamilton en la FP2 del GP de Australia. La FIA investigó la maniobra, escuchó a Alpine y al argentino, y decidió no tomar medidas.

Franco Colapinto vivió uno de esos segundos que dejan el corazón en la garganta. En la segunda práctica libre del GP de Australia, Lewis Hamilton estuvo a centímetros de impactar el Alpine del argentino en la recta principal rumbo a boxes.
La escena se dio con el británico lanzado y el auto 43 rodando muy lento sobre la trazada. El reclamo de Hamilton llegó por radio, con sorpresa por encontrar un monoplaza “demasiado despacio” en un punto crítico del circuito.
Tras el episodio, la maniobra fue revisada por los comisarios deportivos. Colapinto explicó que, al salir de la última curva, el auto sufrió un “falso punto muerto”, perdió tracción y quedó sin impulso al encarar la recta principal.
En ese momento, Alpine le dio instrucciones por radio para intentar recuperar la marcha. Mientras tanto, el argentino se mantuvo rodando despacio por el lado izquierdo de la recta, con la idea de llegar a un punto de salida indicado para emergencias si no lograba resolver el problema.
Colapinto sostuvo que venía controlando los espejos y sabía que Hamilton se acercaba. La indicación del equipo, explicó, fue quedarse a la izquierda por el mapa de salidas de emergencia y para evitar una maniobra brusca sin tracción que pudiera generar un riesgo mayor.
Luego de escuchar al piloto y a un representante de Alpine, y de revisar imágenes externas y a bordo, los comisarios concluyeron que la conducción de Colapinto no fue errática ni insegura dadas las condiciones mecánicas del auto.
El punto clave del veredicto fue que no consideraron que el argentino estuviera yendo “innecesariamente” lento: la baja velocidad estuvo ligada al desperfecto. Por eso, se resolvió no tomar ninguna medida adicional y el caso quedó cerrado.
Hamilton, pese a tener visibilidad de la recta, tuvo que hacer una maniobra evasiva para evitar el choque. La imagen fue fuerte: un auto a velocidad de carrera esquivando a otro casi detenido, en un sector donde el margen de reacción es mínimo.
El episodio se dio en una jornada donde Colapinto terminó 18° en la FP2 y admitió que el inicio del fin de semana no fue “fluido”. El plan inmediato de Alpine quedó atado a dos prioridades: estabilidad mecánica y ritmo para el sábado.
Como si faltara algo, el argentino también arrastró un malestar en el ojo tras la sesión, que él mismo explicó como una irritación vinculada al hielo seco. El equipo lo asistió y el piloto transmitió calma de cara al resto del programa en Melbourne.
Con el incidente resuelto por los comisarios, Colapinto tendrá pista limpia para enfocarse en lo deportivo. La tercera práctica y la clasificación serán el termómetro real: ahí se verá si el Alpine puede salir del ruido y meterse en la conversación de la zona media.




