En el deporte, hay historias que se construyen en silencio, con constancia y kilómetros acumulados lejos de los flashes. Y hay otras que, de a poco, empiezan a hacerse escuchar.
La velocista fue confirmada en el seleccionado nacional que competirá en Lima 2026. Con un presente en ascenso y marcas que la posicionan entre las mejores del país, llevará el nombre de Murphy y del sur-sur santafesino una de las grandes citas del calendario.

En el deporte, hay historias que se construyen en silencio, con constancia y kilómetros acumulados lejos de los flashes. Y hay otras que, de a poco, empiezan a hacerse escuchar.
La de Guillermina Cossio ya dejó de ser una promesa para transformarse en realidad: la atleta oriunda de Murphy fue confirmada en el seleccionado argentino que disputará el Campeonato Iberoamericano de Atletismo en Lima 2026.
Llega como resultado de un proceso sostenido, con actuaciones que la fueron empujando hacia la primera línea del atletismo nacional.
Especialista en velocidad, Cossio viene consolidándose en pruebas como los 200 metros llanos, donde logró destacarse con autoridad en el plano argentino, ratificando un presente competitivo y en constante evolución.
Su crecimiento, además, tiene un componente clave: la experiencia internacional. Instalada en Europa desde hace un tiempo, la murphense encontró allí un contexto ideal para potenciar su rendimiento.
Entrenamientos de alto nivel, roce permanente y competencias exigentes fueron moldeando a una atleta cada vez más completa, capaz de sostener regularidad y dar un salto de calidad.
En ese recorrido, también llegaron marcas que empiezan a poner su nombre en los registros importantes. Entre ellas, el récord argentino indoor en los 200 metros, una señal clara de que su techo todavía está lejos y de que su proyección no se detiene.
El Iberoamericano representa mucho más que una competencia: es una vidriera continental, un punto de encuentro entre algunas de las mejores figuras del atletismo de la región y una prueba exigente para medir el presente de cada atleta.
Para Cossio, será la oportunidad de confirmar todo lo construido y seguir dando pasos firmes en su carrera.
Pero hay algo que trasciende lo deportivo. Porque cada vez que Guillermina Cossio se ubica en la línea de largada, no lo hace sola. Con ella viaja Murphy, ese pueblo que la vio crecer y que hoy la observa con orgullo.
En cada zancada, en cada curva, hay una historia de esfuerzo que empezó lejos de las grandes pistas y que hoy encuentra su lugar en la escena internacional.
Lima será el próximo capítulo. Y Cossio ya demostró que está lista para escribirlo.




