Cuando a los 4 minutos del segundo tiempo, Ramón Sosa quedó mano a mano con Emiliano Martínez y el Dibu, en gran tapada, ahogó el grito de gol, quedó sentenciado que la noche del Monumental le iba a brindar la posibilidad de convertirse en arquero récord a ese “monstruo” que tiene Argentina en el arco.




































