-Te voy a decir algo: como en el palco de prensa uno comparte el lugar con colegas de distintos lugares, intento ser cuidadoso. En Qatar, por ejemplo, tenía a un colega francés al lado y lo ví realmente mal, muy triste por la derrota. Entonces, traté de ser lo más respetuoso posible en ese momento y por estar al lado de él. En ese momento, se me acerca un periodista argentino y me dice: “Ezequiel, ¿sos polaco vos?”… “Dejáte de joder, estoy laburando”, le contesté… Suelo ser más racional en ese momento y todo el recuerdo y la emotividad me viene después… El título de campeón del mundo me produce mucha satisfacción por el pueblo, por mi gente cercana, porque enseguida empiezan a transmitirse, a la distancia, sus emociones…