La Fórmula 1 vuelve a la actividad este fin de semana con el Gran Premio de Austria, que se disputará en el Red Bull Ring, uno de los circuitos más particulares del calendario. Ubicado en Spielberg y rodeado por las montañas austríacas, el trazado combina rectas, fuertes frenajes, desniveles y sectores rápidos que obligan a los equipos a encontrar un equilibrio muy preciso en la puesta a punto.




































