Su "lugar en el mundo" está adentro de una cancha de fútbol, entrenando arqueros y siendo un integrante clave para cualquier cuerpo técnico, porque al margen de sus condiciones técnicas para enseñar o para perfeccionar a un arquero, si algo le sobra a Gustavo Nepote es esa condición de tipo positivo para el grupo, amigo de los jugadores, confidente y generador de esa buena onda que se termina convirtiendo en una virtud de los equipos triunfadores. Y él aportó eso en todos los clubes en los que estuvo, desde Unión en adelante, y con todos los cuerpos técnicos que integró. Y dio varias vueltas olímpicas, así que de esto puede hablar con conocimiento.

































