Pasaron tres años. El mundo entero lloró la muerte de Emiliano Sala. El avión en el que viajaba desde Nantes hasta Cardiff se estrelló en el Canal de la Mancha y fue hallado a 67 metros bajo el nivel del mar, al norte de la Isla de Guernsey, después de trece días de búsqueda. El cuerpo de Emiliano Sala fue encontrado pero no así el del piloto, David Ibbotson, quien trasportaba al santafesino, nacido en Cululú, que había sido transferido e iba a jugar la Premier League. Ese fatídico 21 de enero de 2019 cambió la vida de la familia Sala. El grito “desgarrador” de Darío, el hermano de Emiliano, recibiendo la noticia que Emiliano había desaparecido, todavía estremece a Carina, su mamá. Lo que sobrevino fue tan impactante como emocionante: el reconocimiento a nivel mundial, el funeral que marcó para siempre la historia de Progreso y el nacimiento de una leyenda.


































