Rosario Central necesita un nueve para encarar la exigente Liga Profesional de Fútbol que se está iniciando y también para sostener su ilusión copera de seguir en la Libertadores o de buscar una chance en la Sudamericana, si no logra terminar en los dos primeros puestos de su grupo. El pobre rendimiento de Tobías Cervera, la grave lesión de rodilla del uruguayo Abel Hernández y la juventud de Agustín Módica, obligaron al técnico Miguel Ángel Russo, al director deportivo Federico Lussenhof y al presidente Gonzalo Belloso, a salir prematuramente al mercado para observar lo que había disponible, que se pudiera adaptar a las urgentes necesidades del club “canalla”. Y entre los nombres posibles apareció el de Enzo Copetti, el potente ex goleador de Atlético Rafaela y Racing, que se había ido al fútbol de Estados Unidos y andaba con ganas de regresar.





































