Luis Adolfo Galván, aquel marcador central que acompañó a Daniel Passarella en la zaga central en el Mundial de 1978, pasó en este día a la eternidad al fallecer a la edad de 77 años, justamente un año después de la muerte de César Luis Menotti, el hombre que confió en él para darle la responsabilidad de ser el zaguero central de la selección a pesar de su baja estatura, alcanzando su esplendor en la final con Holanda del 25 de junio de 1978, cuando todos los medios coincidieron en otorgarle un 10 de calificación.



































