El deporte de alto rendimiento exige disciplina, constancia y una fortaleza mental difícil de dimensionar. En ese universo de sacrificios diarios y metas que parecen imposibles, el rafaelino Agustín Pecantet sigue escribiendo su propia historia.
El atleta de Rafaela logró un segundo puesto en una exigente competencia internacional disputada en México. Mientras se prepara para nuevos desafíos de nivel mundial, busca el acompañamiento de sponsors para continuar representando a la región, la provincia y el país en el circuito global del ultramaratón.

El deporte de alto rendimiento exige disciplina, constancia y una fortaleza mental difícil de dimensionar. En ese universo de sacrificios diarios y metas que parecen imposibles, el rafaelino Agustín Pecantet sigue escribiendo su propia historia.
El ultramaratonista volvió a destacarse a nivel internacional tras obtener el segundo puesto en la clasificación general de una exigente competencia disputada en México, donde enfrentó a algunos de los mejores exponentes del mundo.
La prueba se desarrolló en la pista Toro Vanzuela y tuvo una duración total de seis horas, un formato que obliga a los competidores a sostener un ritmo constante y a gestionar el desgaste físico y mental con precisión milimétrica.
Allí, Pecantet logró ubicarse entre los mejores, sólo superado por un atleta ecuatoriano, mientras que el tercer lugar quedó en manos de un competidor mexicano.
La competencia reunió a representantes de distintos países, entre ellos España, Brasil, Ecuador, Chile, Perú y México, además de otros atletas provenientes de distintos puntos del planeta.
En ese contexto, el desempeño del rafaelino adquiere aún mayor relevancia, ya que confirma su crecimiento sostenido dentro del ultramaratón internacional.
Pero este presente no es casualidad. Detrás del resultado hay años de trabajo, planificación y desafíos personales que marcaron su camino deportivo.
Uno de los ejemplos más claros fue el reto que concretó el año pasado, cuando completó 800 kilómetros en nueve días consecutivos, recorriendo 100 kilómetros diarios, con la particularidad de que en las dos primeras jornadas realizó 50 kilómetros cada día como parte de la estrategia inicial.
Ese desafío personal no sólo puso a prueba su resistencia física, sino también su capacidad mental para sostener el esfuerzo durante más de una semana, algo que muy pocos atletas pueden lograr.
Esa experiencia se convirtió en una base clave para afrontar competencias internacionales con mayor seguridad y madurez deportiva.
Actualmente, Pecantet atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. A su labor diaria como profesor le suma un entrenamiento profesional cada vez más exigente, con el objetivo de llegar en óptimas condiciones a cada competencia.
La planificación incluye preparación física, nutrición específica, recuperación muscular y trabajo psicológico, pilares fundamentales en el alto rendimiento.
Sin embargo, el crecimiento deportivo también implica mayores costos. Viajes internacionales, inscripciones, equipamiento especializado, controles médicos y preparación técnica forman parte de una estructura que demanda un respaldo económico constante. En ese sentido, el atleta hizo público su pedido de acompañamiento a sponsors de la región.
El ultramaratonista explicó que hoy enfrenta oportunidades únicas, con invitaciones a competencias de nivel mundial que representan un salto de calidad en su carrera. Pero al mismo tiempo, esos compromisos requieren una logística importante que muchas veces resulta difícil de afrontar sin apoyo.
Pecantet destacó que su objetivo no es solamente competir, sino también representar a Rafaela, a la provincia de Santa Fe y a la Argentina en cada carrera internacional. Ese sentido de pertenencia es uno de los motores que lo impulsa a seguir entrenando y buscando nuevos desafíos.
El atleta también se tomó un momento para agradecer a quienes lo acompañan desde hace tiempo, tanto en lo deportivo como en lo humano. Familia, amigos, entrenadores y sponsors forman parte de una red de apoyo fundamental para sostener el nivel competitivo que hoy lo posiciona entre los mejores.
A su vez, valoró a las nuevas empresas y personas que comenzaron a sumarse en los últimos tiempos, entendiendo que cada viaje implica organizar detalles, preparar el equipaje y asumir nuevos retos en escenarios desconocidos.
El ultramaratón es una disciplina que no sólo mide la capacidad física, sino también la fortaleza emocional. Correr durante horas, muchas veces en condiciones climáticas adversas, obliga a convivir con el cansancio extremo y a tomar decisiones permanentes sobre el ritmo y la estrategia.
En ese escenario, el rafaelino demuestra que la perseverancia y la pasión pueden transformarse en resultados concretos. Su segundo puesto en México no sólo representa un logro personal, sino también una muestra del potencial deportivo que existe en la región.
El futuro inmediato lo encuentra enfocado en nuevos objetivos internacionales. Las invitaciones continúan llegando y el desafío ahora es poder sostener el ritmo competitivo en el calendario mundial del ultramaratón.
Con trabajo silencioso, esfuerzo diario y una mentalidad orientada a la superación constante, Agustín Pecantet sigue dejando su huella. Y mientras se prepara para nuevos retos, mantiene intacto el sueño de seguir llevando el nombre de Rafaela, Santa Fe y la Argentina a lo más alto del deporte mundial.




