A Mike Tyson le ha pasado de todo a lo largo de su vida, desde experimentar un gran éxito deportivo hasta ser protagonista de una innumerable cantidad de escándalos. Una de sus experiencias más descabelladas la tuvo hace cuatro años, en uno de los peores momentos de su vida: empezó a consumir veneno de sapo como droga psicodélica y asegura que estuvo muerto la primera vez que la probó.































