En el estadio de Murrayfield, Escocia se aprovechó de la localía y de su rival. El representativo del “Cardo” derrotó a Gales por 35 a 7. Esta goleada, “quedará en los libros”: fue la mayor diferencia entre ambos equipos desde 1924, donde también en aquel entonces Escocia fue el vencedor pero por 35 a 10.




































