La dosis de serenidad que suele aportar el inicio de una nueva etapa en un club de primera división, en Newell’s se agotó muy rápido.
Luego de conseguir un solo punto en las primeras tres fechas del nuevo campeonato, los técnicos Orsi y Gómez empiezan a sentir la presión de un equipo que necesita ganar para no empezar a sufrir temprano con el riesgo de descenso. El sábado la “Lepra” recibe a Defensa y Justicia

La dosis de serenidad que suele aportar el inicio de una nueva etapa en un club de primera división, en Newell’s se agotó muy rápido.
Pasaron las primeras tres fechas del campeonato y el equipo dirigido por la dupla integrada por Favio Orsi y Sergio Gómez apenas pudo rescatar un punto, con la zambullida agónica de Michael Hoyos ante Independiente, que evitó la derrota de local y los murmullos en las tribunas.
En los otros dos partidos, la “Lepra” cayó casi sin ofrecer resistencia ante Talleres, en Córdoba, y el domingo pasado ante Boca, en la “Bombonera”.
Los resultados preocupan, pero lo más alarmante es el rendimiento del conjunto rosarino, que no expresa una idea clara de juego. Los propios entrenadores se agregaron presión de cara al duelo del sábado que viene en el “Coloso” ante Defensa y Justicia: “Hay que ganar”, coincidieron.
Newell’s reseteó toda su estructura en el final de 2025. Cambió de comisión directiva, con el triunfo de Ignacio Boero en las elecciones de diciembre pasado, y modificó la forma de gestionar el fútbol profesional con Roberto Sensini en el cargo de director deportivo, que eligió a la dupla campeona con Platense para conducir al alicaído plantel de primera división.
Se fueron Ever Banega, Gonzalo Maroni y otros muchachos que supuestamente simbolizaban el fracaso de la gestión del ex presidente Ignacio Astore y llegaron varios refuerzos, entre los que se destacan el arquero Gabriel Arias y los delanteros Matías Cóccaro y Michael Hoyos. En este incipiente comienzo de temporada, nada parece haber cambiado para mejor.
En los tres partidos que Newell’s disputó en el nuevo torneo, se mostró como un equipo voluntarioso y comprometido, pero inofensivo y carente de ideas a la vez. Encima, siempre le tocó ir en desventaja y, salvo en la arremetida final frente a Independiente -más empujado por la hinchada que por el juego colectivo-, al equipo “rojinegro” le costó horrores crear situaciones de riesgo en el área rival.
Después de la caída en la “Bombonera”, los entrenadores de Newell’s reconocieron que el equipo se encuentra en una crisis de confianza: “Las sensaciones son de bronca, tenés la posesión, la perdemos y te hacen un gol. No hay excusas y el sábado hay que ganar. Estamos convencidos de lo que armamos”, dijo Sergio Gómez.
A su vez, Favio Orsi consideró que “hasta el primer gol de Boca fue parejo, tuvimos una situación y no la aprovechamos. Estamos en un momento donde un error es gol. Tenemos cinco días para trabajar y esperemos cambiarlo”. “Estamos trabajando en la agresividad para definir la jugada y ser un equipo sólido, que ante un error no quede expuesto ante el rival”, agregó.
La “Lepra” volverá a jugar el sábado, a las 22.15, en Rosario ante Defensa y Justicia. Los técnicos, los jugadores, los dirigentes y los hinchas son conscientes de que es hora de empezar a ganar para que la paciencia no se agote del todo.
Es cierto que la temporada recién comienza y que hay mucho tiempo para corregir defectos y mejorar, pero no es aconsejable para ningún equipo empezar a mirar tan temprano la tabla anual y la de los promedios.




