-Es un ambiente tan sucio... Ojo que a nivel local es igual... ¿Querés que te cuente algo?, fue el 21 de julio de 1985... Resulta que en noviembre del '84 se hace una carrera de Datsun y Nissan, a nosotros nos ignoraron y nos dejaron de lado... Entonces, yo me pongo a trabajar para traer el TC 2000 al Parque Sur al año siguiente. La Municipalidad no quería, El Quillá y Náutico Sur metieron recurso de amparo, los vecinos también, tuve que pelear contra viento y marea... En esa época, los 20 kioscos dentro del circuito eran para 20 cooperadoras escolares, toda la ciudad se beneficiaba, no como ahora que hasta los panchos traen de afuera... Yo era el director de la carrera. Viene el comisario deportivo y me dice: "Pancho, vamos a hablar con el director del equipo del campeón", que era Rubén Daray. Nos presentamos en boxes y el comisario le dice que el motor estaba denunciado y que si clasificaba en los primeros lugares, tenía la orden de lacrarlo y mandarlo a Buenos Aires. Yo tenía los ojos abiertos. "No se haga problema, como ya Rubén es campeón, se lo pusimos al Chino Canedo", le dice el director del equipo... ¡Hacía cinco años que no corría pero faltando siete vueltas, iba primero y Traverso segundo!. Entonces, Traverso le hace un fino por Primero de Mayo y le arranca el espejo y queda primero. Si clasificaba antes del tercero iba a revisión, faltando dos vueltas se quedó "sin nafta" en la salida de boxes... Entonces, vino un chico del equipo y lo puso en marcha y lo aceleró... Si vos lo acelerás, sentís el ruido cuando hay falta de combustible, pero este era un sonido redondo... ¡Ni te cuento la patada en el traste que el director le puso al pibe!... Metieron el auto adentro y lo escondieron... Daray salió campeón con un motor 2300 de cilindrada. Sigue pasando, acá somos unos truchos...