Salía del Hard Rock de Miami en compañía de Alejandro Domínguez, el presidente de la Conmebol y de Gianni Infantino, el presidente de la Fifa. Nery Pumpido se codea desde hace un tiempo en ese nivel y ya le había confesado al enviado de El Litoral a Dallas que no iba a estar en el partido de Argentina, “porque nos toca ver Colombia-Portugal”, al que calificó como “el mejor partido del torneo”, a pesar del 0 a 0. Se quejó del calor (“así me dicen que va a estar durante toda la semana”) y también habló del Hard Rock (“es un hermoso estadio pero más chico que otros; es una pena, porque el partido de Argentina es para meter 70 u 80 mil personas y acá no entra esa cantidad”), señaló el santafesino, que cada vez que puede, le obsequia una camiseta de Unión a alguna de las leyendas que han llegado a Estados Unidos para presenciar el Mundial.




































