El entrenador, nacido en Santa Fe y vinculado a los colores de Colón, es el jugador más ganador de la historia del Xeneize con 18 títulos. En la tarde cordobesa logró ganarse el respeto de la parcialidad azul y oro que no creía en su capacidad cuando asumió la dirección técnica del plantel, luego de la salida de Miguel Ángel Russo. Ya que hasta hace muy poco, el 20 de abril pasado, luego de no hablar en conferencia de prensa después del partido ante Godoy Cruz llegó al predio de Ezeiza y entre miles de versiones sobre su salida, Battaglia fue claro: "Estoy entero. Vengo a entrenar, confió en mis jugadores y de esto vamos a salir". Y así fue.