El 15 de enero comenzó una nueva historia para el rugby de la región Litoral. En dicha jornada, la flamante franquicia Capibaras XV, “puso primera” de cara a una nueva edición del Súper Rugby Américas (SRA).
Son dos de los líderes del equipo que ya pasaron por otras franquicias. Están conformes con su “nueva casa” y enfocados en la exigente competencia que se viene.

El 15 de enero comenzó una nueva historia para el rugby de la región Litoral. En dicha jornada, la flamante franquicia Capibaras XV, “puso primera” de cara a una nueva edición del Súper Rugby Américas (SRA).
Para esta competencia, el entrenador principal, Nicolás Galatro convocó a un nutrido grupo de jugadores (la mayoría de la región Litoral), todos jóvenes, pero muchos de ellos con bastante experiencia en el torneo sudamericano.
Dos de esos “jóvenes con experiencia” son Manuel Bernstein (formado en CRAI de la ciudad de Santa Fe) e Ignacio Gandini (rosarino, de Duendes).
“Manu” Bernstein, jugó una temporada en Cobras de Brasil, y luego pasó a Pampas, donde llegó a ser capitán de un equipo con grandes jugadores, muchos de los cuales luego llegaron a Los Pumas o emigraron al rugby, también profesional, pero en otros puntos del mundo.
Por su parte, “Nacho” Gandini, tuvo su paso por Olimpia Lions de Paraguay (que ahora ya no está), para luego llegar, consolidarse e incluso ser campeón en Dogos, la franquicia con base en Córdoba.
Ambos, junto a los paranaenses Bruno Heit, Lautaro Cipriani y Diego Correa, además de Lorenzo Colidio, Jerónimo Gómez Vara y Juan Bautista Baronio, son los líderes de un equipo que apunta a consolidarse en su estreno en el SRA.
El viernes 23 de enero, fue la inauguración “formal”, para los medios y autoridades, de Casa Capibaras. Hoy los chicos ya entrenan y conviven en su espacio. Respecto a esto, tanto Bernstein como Gandini, no escatimaron en elogios.
Manuel Bernstein: “La verdad que impresionante ver la foto terminada. No sé si vi algo de la magnitud y con la cantidad de comodidades que tenemos acá. Creo que somos unos privilegiados. Es espectacular, hay espacio y lugar para todos, para que estemos cómodos, para que podamos trabajar con tranquilidad y mucho”.
Ignacio Gandini: “Es una alegría tener un lugar que sea solo de Capibaras, para estar tranquilos, juntarnos, tener un plan, por ejemplo, venir a comer un asado, distraernos con los juegos, etc. Es la primera vez que me toca poder aprovechar un lugar así con todas estas comodidades. Estuve en lugares muy lindos también, pero no como este donde está todo junto en un solo lugar. Está muy bueno y sé que lo vamos a aprovechar.
Desde aquel “lejano” 15 de enero, hasta el 23, los entrenamientos se llevaron a cabo en el club Gimnasia y Esgrima de Rosario. Desde este lunes 26, el Hipódromo será el lugar para las prácticas en campo.
Dichos entrenamientos, vienen siendo muy duros, intensos, típicos de una pretemporada, pero ajustando aún más los tiempos porque Capibaras tiene previsto dos amistosos antes del comienzo del Súper Rugby: el 7 de febrero en Corrientes ante Yacaré y el 13 con Los Pumitas (casi seguro en Santa Fe Rugby Club para probar las luces de cara a la competencia oficial).
Bernstein: “Venimos de entrenamientos muy buenos e intensos. Creo que el foco y el objetivo están puestos en mejorar a partir de la intensidad. Así que cerramos dos muy buenas primeras semanas. Vamos a ver la que viene cómo arranca el equipo ya acá en el Hipódromo”.
Gandini: “Sí, estamos entrenando de manera muy intensa, muy de pretemporada. Es lo que buscamos: correr y encontrar acciones cuando capaz el cuerpo no da más, me parece que ahí tenemos que dar el plus y es lo que estamos construyendo para tener un gran torneo y estar más cómodos. Uno nunca está cómodo dentro de una cancha de rugby, pero dentro de lo posible, tener un resto físico importante para lo que es el torneo”.
Al ser de los “más grandes”, Manuel Bernstein se refirió al mensaje que se le expresa a los más chicos. “Sobre todo, disfrutar. Somos unos privilegiados de poder hacer lo que nos gusta, practicar lo que nos gusta; y a partir de ese disfrute, acoplarse a la vida, el profesionalismo, el estudio, el cuidado de lo físico, la intensidad de los entrenamientos. Pero todo a partir del del de las ganas y del querer estar. A ser competitivos, a pararse contra cualquier equipo, no especular, no ver qué pasa, sino ir a a proponer y hacer un equipo que sea difícil venir a jugar acá.
Por su parte, Gandini aseguró que se apunta “a construir el equipo, la identidad, partido a partido. Lo hablamos con el grupo: realmente es un torneo aparte el nuestro. Más allá de los resultados y del ganar, queremos construir algo que perdure, que sea bien de la zona y bien nuestro. Obviamente que el ganar es uno de los objetivos principales, pero me parece que nos vamos a enfocar más en el cómo que en el en el resultado”.
“Nacho” también destacó, en su caso como en el de todos los rosarinos, el “bonus” que es entrenar y jugar en su ciudad. “Es una una alegría muy grande también poder compartirlo con la familia, amigos del club, mi pareja, estar cerca y compartir el día a día, la verdad que no tiene precio”.




