Fue una noche de alegría y desahogo para los hinchas de Newell’s, de esas que se recuerdan por mucho tiempo. Por el contexto, porque el rival era Boca, porque la cancha estaba una vez más a reventar, por la lluvia torrencial que se desató sobre el “Coloso Marcelo Bielsa”. Y sobre todo porque el equipo dirigido por Cristian Fabbiani construyó una victoria inapelable, de principio a fin.
































