Una tenista exhibió quemaduras por el sol y pone en foco las altas temperaturas antes del Australian Open 2026
La tenista mexicana Renata Zarazúa mostró en sus redes sociales las quemaduras solares que sufrió durante su participación en el Hobart International, en Australia, lo que alimenta la preocupación por las condiciones climáticas que podrían enfrentar los jugadores en el primer Grand Slam de la temporada.
Una tenista exhibió quemaduras por el sol y pone en foco las altas temperaturas antes del Australian Open 2026
La tenista mexicana Renata Zarazúa, ubicada alrededor del puesto 84 del ranking WTA, publicó a través de sus redes sociales una imagen de su espalda con marcadas quemaduras solares tras su participación en el Hobart International, torneo que forma parte de la preparación para el Abierto de Australia 2026.
En la publicación, la jugadora de 28 años acompañó la fotografía con la frase: “El sol de Australia no es broma”, una advertencia que se viralizó rápidamente y encendió el debate sobre los riesgos que presenta la exposición prolongada al sol durante la temporada de verano en el hemisferio sur.
El caso de Zarazúa se registró en Tasmania, donde las temperaturas durante esa semana rondaron los 26 °C, cifras que por sí solas no parecen extremas.
Sin embargo, el índice ultravioleta (UV) llegó a valores entre 8 y 11, considerados “muy altos” por las autoridades sanitarias, lo que explica la severidad de las quemaduras, manifestadas principalmente en los hombros y la parte superior de la espalda.
La tenista mostró en sus redes sociales las quemaduras solares
Este episodio ocurre a pocos días del inicio del Australian Open, que se disputará desde el 18 de enero en Melbourne Park, el primer torneo de Grand Slam del año y reconocido por sus condiciones de calor intenso en varias ediciones.
Condiciones climáticas
Las condiciones climáticas en Australia en enero suelen ser un desafío para los tenistas. Aunque Hobart, en Tasmania, no alcanzó niveles extremos de temperatura, otras regiones del país como Victoria han registrado valores cercanos o superiores a los 40 °C, lo que reafirma la preocupación por el impacto del calor en el rendimiento y la salud de los deportistas.
Los índices UV altos durante la temporada veraniega en Australia pueden causar quemaduras incluso cuando la temperatura ambiental no alcanza cifras extremas, como se evidenció en el caso de Zarazúa. La exposición continua al sol sin protección adecuada se suma al desgaste físico propio del deporte de alto rendimiento.
Tenista mexicana Renata Zarazúa
En respuesta a este tipo de circunstancias, los organismos rectores como la Asociación de Tenistas Profesionales (ATP) y la Asociación de Tenis Femenino (WTA) cuentan con protocolos para mitigar los efectos del calor.
Por ejemplo, se dispone de suspensiones temporales de partidos o techo retráctil en algunas instalaciones cuando ciertos parámetros térmicos o de índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature) superan umbrales considerados riesgosos para los jugadores y el personal.
Pese a estas medidas, la alta radiación solar —y no únicamente la temperatura— continúa siendo un factor que puede afectar significativamente la condición física, como lo demuestra la experiencia de la mexicana.
Zarazúa avanzó en el Hobart International hasta la segunda ronda, enfrentando condiciones de juego exigentes y partidos intensos contra oponentes como Hailey Baptiste antes de caer en su serie de encuentros previos al Grand Slam.
Este tipo de experiencias, aunque individuales, inscribe en un contexto más amplio de preocupación por el calor entre los profesionales del circuito. Informes y crónicas internacionales han resaltado el impacto de temperaturas elevadas en torneos australianos, señalando que los jugadores a menudo deben lidiar con condiciones extremas que ponen a prueba su resistencia física y sus estrategias de preparación.
La preocupación por el estrés térmico no es exclusiva del circuito femenino. En torneos durante los últimos años se han registrado situaciones en las que jugadores de alto nivel presentaron dificultades por calor extremo, lo que incluso ha llevado a la discusión sobre la programación de partidos y las reglas de interrupción de juegos.
Para Zarazúa, la advertencia sobre el sol australiano llega en un momento crucial de su calendario competitivo. Con su participación en el Australian Open 2026 confirmada, la jugadora buscará llegar en las mejores condiciones posibles a Melbourne y sortear no solo a sus rivales, sino también el desafío ambiental que representa disputar en pleno verano austral.