- Cuando se presentó esta línea de créditos, con el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro de Obras Públicas Lisandro Enrico, hicimos una diferenciación: déficit habitacional es la vivienda insalubre, inadecuada, con situación de vulnerabilidad. Pero ese concepto no aplica para santafesinos, en particular, y argentinos, en general, que no pueden acceder a su vivienda propia: son personas que habitan una vivienda digna pero tienen déficit de propiedad y quieren su casa propia. En un contexto en que los alquileres están desregulados, con incrementos a veces cada tres meses, o renovaciones cada determinada cantidad de años, con los costos que eso implica o la búsqueda de otra vivienda, se crea una situación de inseguridad respecto a la tenencia. En ese esquema es que planteamos dos estrategias: la falta de viviendas es le rol per se del Estado y en eso venimos trabajando; y, en paralelo, se necesitaba esta solución para familias que buscan un puntapié inicial para tener un sistema de crédito santafesino. Esperamos que se trasforme en una política de Estado de largo lazo donde, en paralelo, vayan coexistiendo la atención de la emergencia con la posibilidad de que cada familia acceda a su vivienda.