Diversificar reservas y depender un poco menos del dólar sería la lectura. Nadie desafía, por ahora, al águila del norte a enterrarlo, pero sí a no poner todos los huevos en la misma canasta verde. El oro volvió a ser lo que siempre fue: reserva sin bandera, sin sanciones y sin riesgo de bloqueo.



































