"Coincidimos en el objetivo de buscar mejorar productos y precios para los consumidores, pero entendemos que esta medida tendrá un impacto muy negativo, ya que aumentará las importaciones de ropa con bajos estándares de seguridad para el consumidor, destruirá empleo nacional, cerrarán fábricas, comprometerá el nivel de actividad, la economía y el ingreso de miles de familias en las economías regionales a lo largo y ancho del país, se perderán recursos fiscales, mientras que el impacto para bajar el precio en el mostrador será mínimo, siempre y cuando esa diferencia no sea absorbida como renta del importador", dicen en la carta.