Llegar a la facultad puede demandar desde unos pocos minutos hasta varias horas. Para algunos estudiantes que viven en Santa Fe, el recorrido está condicionado por las distancias y el tránsito; para quienes llegan desde otras localidades, se suman los viajes interurbanos y los costos de traslado. A eso se agregan las demoras, los paros y otras situaciones que pueden alterar la jornada académica.



































