La historia de la escuela especial n°2090 Instituto Integral de Estimulación Temprana comienza en un aula cedida por la escuela n°139 Jorge Stephenson, en el norte de la ciudad. Unos años después, ante la ampliación de la matrícula, el gobierno de ese entonces decidió alquilarles una casa en calle 9 de julio, a pocas casas de bulevar. Cuando la casa comenzó a quedar chica otra vez, la institución se trasladó a otro espacio en alquiler, sobre calle Cándido Pujato, a metros del Sanatorio Americano. Ya en 2012, por cuestiones presupuestarias, ese convenio cayó y debieron salir a buscar un nuevo alojamiento. Fue así que, en 2013, se acordó un comodato para unas instalaciones del Hospital Orlando Alassia, que habían sido pensadas como jardín de infantes para los empleados del nosocomio, pero que, al no ser habilitada, se usaba como depósito. En estas salas lograron instalarse, hasta que esos espacios volvieron a requerirse para ampliar la capacidad de atención ante la segunda ola de la pandemia. Y ahí, una vez más, fue un volver a empezar.