Mientras Marcos Romero calificó de "10 puntos" el operativo policial, se produjeron algunos hechos que merecen seguir trabajando para que no vuelvan a suceder, como por ejemplo las demoras y aglomeraciones de gente que se producen en el ingreso a la platea este. A grandes rasgos y más allá de un herido de arma de fuego que se dio fuera del radio de cobertura policial del partido, según informó el doctor Poletti, se observaron profundos avances en torno al aspecto organizativo. Por ejemplo, las demoras e inconvenientes producidos en ocasión del clásico anterior -el del 19 de marzo- no se dieron en el acceso a la popular norte, donde la gente -más allá de alguna pequeña demora en el horario "pico" de ingreso de la gente- lo hizo en forma fluida y sin inconvenientes, como así también a la zona de plateas y palcos por el sector oeste del estadio. Las puertas del mismo se abrieron puntualmente a las 10 de la mañana y en ese sentido no se produjeron las demoras de otros encuentros, como así tampoco los habituales inconvenientes previos con la gente de Utedyc, que inclusive en algunos partidos mantuvieron en vilo a la multitud que habitualmente concurre al estadio sabalero. Colón hizo un esfuerzo económico muy importante (2,5 millones de pesos) para el pago del operativo de seguridad que, según lo visto y lo señalado por el propio Marcos Romero como principal responsable, fue un "exito".




































