La iniciativa se plantea como una reflexión urgente sobre la desaparición de la diversidad natural, social y lingüística del Cono Sur en medio de una crisis climática global. Para este primer volúmen, Ruge el bosque realizó una convocatoria abierta, invitando a los poetas del Cono Sur a reflexionar sobre sus territorios y registrar los cambios ecológicos, sociales y lingüísticos a su alrededor. Se recibieron más de ciento treinta aplicaciones durante los tres meses que duró la convocatoria. Un comité de selección formado por las editoras del proyecto eligió a los veinticuatro participantes que constituyen el libro.

































