Más de 20 años después de su despedida televisiva, “Buffy, la cazavampiros” se prepara para regresar. Pero Sarah Michelle Gellar, rostro indisoluble del personaje, insiste en marcar un límite claro: lo que está en desarrollo no es una secuela, tampoco un reinicio. “No es una secuela, no es un reboot... es una continuación”, subrayó la actriz en el podcast “Shut Up, Evan”, al hablar del proyecto que Hulu impulsa bajo el título “Buffy: New Sunnydale”.
La precisión no es menor. Para Gellar -que además de volver a interpretar a Buffy Summers participa como productora ejecutiva-, la diferencia define la esencia misma de esta nueva ficción por capítulos. La historia no retomará directamente a todos los personajes clásicos ni comenzará exactamente donde terminó la serie original en 2003. En cambio, buscará responder una pregunta más amplia y, a la vez, más inquietante: dónde está Buffy hoy y cómo es el mundo en el que vive, “con ella y sin ella”.
Volver sin borrar lo anterior
El subtítulo “New Sunnydale” funciona como una declaración de principios. Sunnydale, aquel pueblo construido sobre la Boca del Infierno, quedó literalmente destruido en el final de la serie original. Ahora, la nueva historia se sitúa en un escenario reconstruido, atravesado por el paso del tiempo y por una realidad distinta, tanto para los personajes como para la audiencia.
“Es Buffy, pero también es algo más”, explicó Gellar, justificando la importancia del nombre. La intención es clara: no se trata de apelar únicamente a la nostalgia, sino de expandir el universo narrativo sin traicionar lo que convirtió a “Buffy” en una serie de culto.
SMG: “Nunca digas nunca”
Durante años, la actriz se mostró reacia a volver al papel que marcó su carrera. De hecho, fue una de las principales voces que descartaban cualquier intento de resurrección de la saga. “Nunca vi cómo ni por qué podría ser tan buena”, reconoció. Sin embargo, el tiempo -y las personas adecuadas- cambiaron su postura.
“He aprendido una dura lección con eso de ‘nunca digas nunca’”, admitió. “No estoy intentando que sea mejor que la serie original. Solo quiero respetar y honrar la memoria de lo que creamos”. Para Gellar, “Buffy” no es solo un recuerdo televisivo: es el resultado del “sangre, sudor y lágrimas” de un equipo que dejó una huella profunda en la cultura pop.
Un video donde se ve a Sarah entrenando junto a Armstrong bajo el lema “Guerreras 1 y 2. No sudamos, brillamos”, reforzó la idea de continuidad entre la cazadora original y su sucesora. Foto: Captura Instagram SMGChloé Zhao, la pieza clave
El verdadero punto de inflexión llegó con la incorporación de Chloé Zhao. La directora ganadora del Oscar por “Nomadland” y responsable de “Eternals” fue quien terminó de convencer a Gellar de que el proyecto tenía sentido.
“Chloé no vino solo con pasión -de eso ya había visto mucho-, sino con una comprensión real del mundo de Buffy y de cómo entrar en él”, explicó la actriz. Esa visión dio lugar a un proceso largo y meticuloso: tres años de desarrollo, conversaciones y replanteamientos constantes para definir qué debía ser esta nueva etapa.
Lejos de acelerar los tiempos, el equipo optó por avanzar con cautela. Hulu encargó un episodio piloto, que se rodó durante el último verano, pero todavía no dio luz verde a una temporada completa. Para Gellar, esa espera es una garantía: “No lo haremos si no es exactamente lo que debe ser. No queremos mancillar el legado”.
Una nueva cazadora para una nueva era
Aunque Buffy Summers seguirá presente, el centro del relato se desplaza hacia una nueva protagonista. Ryan Kiera Armstrong encarna a Nova, una adolescente introvertida y amante de los libros que descubre que es la nueva elegida. Todo apunta a que la serie pondrá el foco en este relevo generacional, con Buffy ocupando un rol diferente, más cercano a la guía que al epicentro de la acción.
La relación entre ambas comenzó a construirse incluso antes del estreno. Un video compartido por Gellar en redes sociales, donde se la ve entrenando junto a Armstrong bajo el lema “Guerreras 1 y 2. No sudamos, brillamos”, reforzó la idea de continuidad simbólica entre la cazadora original y su sucesora.
Gellar no escatimó elogios para la joven actriz: destacó su talento, su inteligencia emocional y la energía que aporta al proyecto. “Desde que vi su audición supe que era ella”, aseguró.
Un equipo con memoria y futuro
Detrás de “Buffy: New Sunnydale” se combina sangre nueva con nombres históricos de la franquicia. Nora y Lila Zuckerman están a cargo de los guiones y del rol de showrunners; Zhao dirige el piloto bajo su sello Book of Shadows; y Gellar produce junto a Gail Berman. También regresan Fran y Kaz Kuzui y, como guiño a la historia de la serie, Dolly Parton vuelve a figurar como productora ejecutiva, tal como lo fue en la ficción original.
La ausencia más notoria es la de Joss Whedon, creador de la serie original, en un contexto donde la revisión crítica de su figura también forma parte del nuevo clima cultural que rodea a la franquicia.
Esperar para volver
En una industria acostumbrada a anunciar reboots y remakes a ritmo vertiginoso, el regreso de “Buffy” avanza con una lógica distinta. No hay fechas confirmadas ni reparto completo revelado, pero sí una idea firme sobre qué tipo de historia se quiere contar -y cuál no-.
“Vivimos en una sociedad que quiere todo ya”, reflexionó Gellar. “Pero si no estamos seguros de que esto sea exactamente lo que debe ser, no lo vamos a hacer”. La promesa, entonces, no es inmediata, sino cuidadosa: volver solo cuando haya una razón de peso.
Mientras tanto, “Buffy: New Sunnydale” se perfila como algo más que un regreso. Es una apuesta por la continuidad sin nostalgia vacía, por el diálogo entre generaciones y por demostrar que, incluso después de salvar el mundo varias veces, todavía quedan historias que merecen ser contadas.