En 1888 el escritor Oscar Wilde publicó “El príncipe Feliz y otros cuentos”. Un de los textos contenidos allí, devenido en clásico, es “El gigante egoísta”, donde el personaje principal construye un muro para evitar que los niños jueguen en su jardín, pero a la vez impide la entrada de las estaciones lo cual deja a su morada en un invierno eterno hasta que modifica su conducta. Liliana Romero y Norman Ruiz tomaron esta historia atemporal, la adaptaron muy libremente, y realizaron un largometraje homónimo de animación, que se estrenó recientemente en Cine Ar. Con algunas particularidades: traslada la acción a un paraje inspirado en la geografía del norte argentino y le otorga a las estaciones del año el estatus de personajes y un rol central en la trama.


































