La sensación de este Art Basel ha sido una instalación de Maurizio Cattelan, uno de los artistas más divertidos del mundo, capaz de vender una estatua del Papa Juan Pablo II derribado por un meteorito por casi un millón de euros, entre otras. Pero su éxito de este año se llama Comedian, y consiste en un plátano pegado a una pared con cinta adhesiva. Se ha vendido por 120.000 dólares (108.500 euros).


































