Tras los turbulentos cambios producidos en los años ‘70, que a pesar de todo engendraron obras crepusculares y sombrías como “El tirador”, último film de John Wayne y “El fugitivo Josey Wales” de Clitn Eastwood, los ‘80 fueron un tiempo de decadencia para el western. El género había sido incapaz de adaptarse a los nuevos tiempos y apenas hay un par de películas destacables en el período: “Cabalgata Infernal” de Walter Hill, con Keith Carradine, David Carradine y Dennis Quaid y la entretenida “Silverado” de Lawrence Kasdan, protagonizada por Kevin Kline, Scott Glenn, Danny Glover y Kevin Costner. Este último fue el que recuperó, en 1990, buena parte del terreno perdido a través de “Danza con lobos”, que se estrenó hace exactamente 30 años, el 21 de noviembre de 1990.

































