—Lo que pasa es que los festivales se mueven en su mayoría con un móvil absolutamente económico, entonces buscan números que corten entradas y eso está muy relacionado con lo que se difunde. Yo digo que no sólo los grupos vocales deben volver a tener su espacio, hay otro tipo de espectáculos que antes se veía en un festival y hoy ya no está, como el solista con su guitarra, cantando varias zambas, tranquilo, bueno eso parece que no puede estar porque existe una desesperación por los tiempos, una aceleración que sienten los organizadores, que si no es algo potente, el festival se les viene abajo. En base a esto se busca espectáculos que tiene que ver con la estridencia, porque como dije antes, siempre lo que manda es el corte de entrada; antes la gente iba al festival no a ver a las figuras.