La ciudad de Santa Fe y sus alrededores vivieron jornadas con tintes veraniegos esta semana. Con temperaturas que alcanzaron los 31°C y una humedad sofocante, el ambiente se convirtió en el escenario ideal para el desarrollo de tormentas. Luego de leves lluvias en la capital provincial, el otoño se instaló definitivamente en la bota santafesina.


































