Se detectó un comportamiento inusual del cometa 3I/ATLAS al aproximarse al Sol
Científicos de la NASA y estudios internacionales detectaron que el cometa interestelar 3I/ATLAS incrementó notablemente la emisión de gases y compuestos tras su paso por el perihelio, lo que ofrece nuevas pistas sobre su composición y origen.
Se detectó un comportamiento inusual del cometa 3I/ATLAS al aproximarse al Sol
El cometa 3I/ATLAS, un cuerpo de origen interestelar que atraviesa el sistema solar tras ser detectado en julio de 2025, exhibió un comportamiento inesperado al acercarse al Sol, según un estudio basado en datos del telescopio espacial SPHEREx de la NASAy otras observaciones internacionales.
Los investigadores notaron un marcado incremento en la liberación de agua y diversos gases después de su perihelio, lo cual ha generado un renovado interés científico en la naturaleza y composición de este raro visitante cósmico.
Un cometa más activo tras el perihelio
El cometa 3I/ATLAS fue descubierto el 1 de julio de 2025 por el sistema de búsqueda ATLAS (Asteroid Terrestrial-impact Last Alert System) en Chile y clasificado como interstelar, dado que su trayectoria hiperbólica indica que proviene de fuera del sistema solar.
Tras su paso cercano al Sol, el cometa comenzó a liberar grandes cantidades de agua, monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO2) y compuestos orgánicos como metanol y metano.
Durante gran parte de su recorrido inicial, el objeto se mostró relativamente tranquilo, con emisiones mínimas de gases volátiles como dióxido de carbono cuando se encontraba entre las órbitas de Marte y Júpiter. Sin embargo, esto cambió drásticamente tras su perihelio, el punto de mayor proximidad al Sol, que ocurrió el 29 de octubre de 2025.
Los datos infrarrojos recogidos por SPHEREx revelan que, tras ese paso cercano al Sol, el cometa comenzó a liberar grandes cantidades de agua, monóxido de carbono (CO), dióxido de carbono (CO₂) y compuestos orgánicos como metanol y metano.
Este incremento fue aproximadamente hasta 20 veces mayor que lo observado antes del perihelio, lo que indica que el calor solar habría penetrado hasta capas más profundas del núcleo helado, activando hielos que hasta entonces permanecían inactivos.
Este comportamiento, aunque ya conocido en cometas del sistema solar, constituye una observación valiosa en un objeto interestelar, ya que podría reflejar similitudes en la estructura y procesos físicos que ocurren en cometas formados alrededor de otras estrellas.
La magnitud del incremento y la diversidad de compuestos detectados ponen de relieve la complejidad de este objeto en particular.
Tales insights ayudan a comparar las condiciones de formación y evolución de cuerpos helados en distintos entornos cósmicos.
El fenómeno observado encaja con la comprensión tradicional de la física cometaria: a medida que aumenta la radiación y el calor solar, los hielos se subliman y liberan gases que forman una coma y, en muchos casos, una cola visible desde la Tierra.
No obstante, la magnitud del incremento y la diversidad de compuestos detectados ponen de relieve la complejidad de este objeto en particular.
Significado científico y próximos pasos
El estudio de 3I/ATLAS no solo se limita a las observaciones de su reacción al calor solar, sino que también incluye análisis de su trayectoria y propiedades físicas generales.
Su naturaleza aparentemente inactiva antes del perihelio y luego altamente reactiva ofrece una oportunidad única para entender cómo objetos interestelares pueden comportarse al ingresar a un nuevo sistema estelar con condiciones térmicas muy distintas a las de su región de origen.
El interés científico en este cometa se ha visto reforzado por la diversidad de telescopios y observatorios que colaboran en su seguimiento, incluidos instrumentos como el Telescopio Espacial Hubble, el James Webb Space Telescope y diversas instalaciones terrestres en diferentes continentes.
Estos equipos permiten realizar espectroscopía detallada, análisis de composición y seguimiento de su actividad a lo largo del tiempo.
Aunque 3I/ATLAS ya pasó por su punto más cercano a la Tierra el 19 de diciembre de 2025, a una distancia segura de aproximadamente 270 millones de kilómetros, su estudio continúa mientras se aleja del Sol y del sistema solar.
A medida que el cometa se enfría, se espera una disminución gradual de la actividad, lo que permitirá comparar las fases activas y pasivas de su comportamiento.
Los científicos también están atentos a la próxima aproximación a Júpiter, prevista para marzo de 2026, ya que la enorme gravedad del planeta gigante podría influir en su trayectoria o alterar su estructura física. Este tipo de interacciones gravitatorias ofrece otra ventana para comprender mejor las dinámicas de cuerpos helados en tránsito.
Aunque algunas voces en la comunidad científica, como el astrofísico Avi Loeb, han planteado hipótesis alternativas o han instado a mantener ciertas dudas abiertas sobre la naturaleza del objeto, la evidencia disponible hasta ahora se alinea con un fenómeno natural.
La observación sistemática y el análisis continuo de datos permitirán afinar estos modelos y aclarar aún más las características del cometa.