Creada en Holanda en el Siglo XVI por el médico físico Francis Sylviius de la Boe, la Ginebra nació como una bebida con fines medicinales. Este destilado pronto cayó en manos de los soldados holandeses que la utilizaban para ganar coraje en el campo de batalla durante la Guerra de los 30 años (1618-1648) y la compartieron con sus aliados ingleses. Los británicos, fascinados con esta bebida, la llevaron a Londres.
































