Sí, es posible que una empresa continúe creciendo luego de 65 años. Es posible que su producto se origine en un pequeño pueblo de la provincia de Entre Ríos y llegue a las granjas más grandes del país, con calidad internacional. Es posible que, a pesar de los vaivenes de la economía y de los múltiples obstáculos, la decisión de invertir y reinvertir permanentemente sus utilidades priorizando el crecimiento social, siga intacta. Y también es posible que sus más de 1000 colaboradores, trabajadores directos e indirectos, se sientan protagonistas del desarrollo avícola argentino con un nivel cualitativo sobresaliente.

































