“Transformá esta fotografía en un retrato auténtico inspirado en los años 80. Conservá exactamente los rasgos faciales, la identidad y las características naturales de la persona de la foto. Cambiá únicamente el estilo y la ambientación: vestimenta típica de los años 80, peinado con volumen, maquillaje característico de la época y una estética de fotografía de estudio de esa década. Usá iluminación de retrato, colores ligeramente cálidos, textura de película analógica, grano fotográfico sutil y una composición propia de una sesión de fotos de los años 80. La imagen debe parecer una fotografía real tomada en esa época, no una recreación digital moderna. Evitá elementos actuales, ropa contemporánea, teléfonos celulares, tecnología moderna o efectos artificiales. Mantené un aspecto natural, realista y fotográfico.”