En el límite noreste de la provincia de Santa Fe, dentro del departamento General Obligado, se extiende una extensa lonja de tierra y agua de unas 492 mil hectáreas de planicie de inundación del humedal del río Paraná medio que contiene la mayor biodiversidad regional. Es el Jaaukanigás. Así lo llamaron los originarios abipones. El término significa “gente del agua”, y evoca a esta etnia de canoeros desaparecida en el violento proceso de colonización española. Este precioso ambiente natural fue declarado en 2001 a nivel mundial Sitio Ramsar (es una convención para preservar “joyas” naturales de agua dulce). Desde entonces es estudiado por especialistas, se creó un Comité Intersectorial de Manejo y desde el Gobierno provincial promueven el ecoturismo sustentable, con visitas, recorridas con guías, gastronomía y alojamiento en paisajes llenos de encanto. En la visita a la zona se puede disfrutar el avistaje de aves, flora y fauna de distintas especies, entre las que se destacan la gran cantidad de monos y yacarés. Los registros fotográficos y en video son fascinantes, pero no superan la magnificente sensación que provoca habitar el lugar y respirar naturaleza.


































