El Consejo de Derechos Humanos de la ONU declaró que un medio ambiente limpio, saludable y sostenible es un derecho humano y Michelle Bachelet, la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, catalogó la decisión de "histórica" y espera que "sirva como trampolín para impulsar políticas económicas, sociales y ambientales transformadoras que protejan a las personas y a la naturaleza".

































