La Secretaría de Control y Convivencia municipal informó que durante 2025 se concretaron 52.321 pruebas de alcoholemia, superando los 51.078 realizadas en 2024 y marcando un incremento del 38% respecto a 2023, cuando se realizaron 32.145 controles.
El año pasado la Municipalidad de Rosario realizó 52.321 controles de alcoholemia, la cifra más alta desde que se registran estadísticas de seguridad vial. La intensificación de los operativos y la mayor conciencia ciudadana permitieron mantener el índice de positivos por debajo del 3% y reducir los accidentes graves.

La Secretaría de Control y Convivencia municipal informó que durante 2025 se concretaron 52.321 pruebas de alcoholemia, superando los 51.078 realizadas en 2024 y marcando un incremento del 38% respecto a 2023, cuando se realizaron 32.145 controles.
El resultado positivo de estas pruebas se mantuvo en un 2,52%, mostrando que la combinación de mayor fiscalización y concientización de los conductores continúa dando resultados.
“Estar presentes controlando a toda hora y todos los días, especialmente sobre el consumo de alcohol o drogas al volante, es una política clara de profundizar la seguridad vial, prioridad marcada por el intendente Pablo Javkin desde el primer día”, destacó Diego Herrera, secretario de Control y Convivencia.
Según el funcionario, esta política se refleja también en la disminución de accidentes y lesionados graves en la ciudad.
Cabe recordar que en 2014, al momento de la creación del área de control, se realizaban menos de 10 mil test anuales y la positividad rondaba el 15%. En solo una década, los números reflejan un cambio sustancial: más controles, menos conductores bajo efectos del alcohol y un aumento sostenido de la cultura vial.
Durante el año pasado, se detectaron 88 casos de narcolemia, aplicándose controles de narcóticos únicamente cuando el conductor no había dado positivo en alcoholemia y existía sospecha de consumo mediante la evaluación de médicos presentes en el operativo.
En total, se llevaron a cabo 2.444 operativos de control vehicular, coordinados por las direcciones de Tránsito, Fiscalización del Transporte y Proximidad, junto con la Policía de Santa Fe. En estos operativos se controlaron 87.033 vehículos, de los cuales 6.381 fueron remitidos al depósito municipal por múltiples incumplimientos, como documentación irregular o faltas a normas de seguridad vial.
Además, se remitieron 553 remises ilegales, la mayoría trabajando para aplicaciones no autorizadas, reforzando el compromiso de la Municipalidad en la regulación del transporte y la prevención de riesgos en la vía pública.
El aumento de controles y las campañas de concientización, sumadas a la implementación de la ordenanza de Alcohol Cero al volante, tuvieron un efecto positivo en la seguridad vial.
Según datos de la Secretaría de Salud Pública, los ingresos por accidentes de tránsito en efectores municipales disminuyeron de 4.047 personas en 2022 a 3.148 en 2025, marcando un descenso significativo.
Herrera señaló que este descenso “demuestra que la presencia constante de los controles y la educación vial son medidas efectivas, y que la sociedad está incorporando hábitos más responsables al conducir”.
La combinación de fiscalización, sanción y prevención sigue consolidándose como la estrategia central para reducir riesgos en Rosario, manteniendo una tendencia de baja en accidentes graves y positivos en alcoholemia a pesar del récord histórico de controles realizados.