Una tormenta geomagnética severa avanza asociada a una llamarada solar de clase X1.9 y a una eyección de masa coronal, lo que encendió alertas por su posible impacto en la Argentina. El fenómeno forma parte de un episodio de actividad solar excepcional, considerado el más intenso de los últimos 22 años, con antecedentes comparables a los registrados en octubre de 2003.
































