Este domingo Argentina se ausentó a la votación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el marco de la Cumbre del Futuro y se negó a aprobar el finalmente exitoso Pacto de Futuro.
Se abstuvo y argumentó que es una extensión de la Agenda 2030. Qué dijo Mondino y cómo votaron el resto de países.

Este domingo Argentina se ausentó a la votación de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en el marco de la Cumbre del Futuro y se negó a aprobar el finalmente exitoso Pacto de Futuro.
Se trata de un acuerdo que pretende regular la acción digital de las próximas décadas con un anexo en particular, acompañado de políticas medioambientales y de derechos humanos, que la gestión de Javier Milei no acompaña desde las bases de La Libertad Avanza.
La postura argentina, manifestada luego de un intenso discurso de la canciller Diana Mondino ante la Asamblea de la ONU, se equipara con la de países como Azerbaiyan, Bahamas, Brunei, Burkina Faso, República Centroafricana, Chad, El Salvador, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Eswatini (Suazilandia), Haití, Kirguistán, Mali, Níger, Papua Nueva Guinea, Samoa, Santo Tomé y Príncipe, Serbia, Somalia, Tayikistán, Tonga, Turkmenistán, Uzbekistán, Vanuatu, Venezuela y Vietnam.
El voto negativo directo a la propuesta fue acompañado por Bielorrusia, Corea del Norte, Irán, Nicaragua, Rusia, Sudán y Siria. Mientras que las abstenciones llegaron por parte de Argelia, Bolivia, China, Cuba, Iraq, Kazajistán, Kiribati, Laos, Malasia, Maldivas, Omán, Pakistán, Arabia Saudita, Sri Lanka y Tailandia. El resto de naciones votaron a favor.
Mondino, ministra de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de la Nación, habló en la Asamblea General de las Naciones Unidas, en la previa a lo que será el debut de Javier Milei este martes.
Siguiendo las líneas generales del rechazo del mandatario libertario a políticas de protección ambiental, control digital y de género, la canciller argentina complementó el discurso remarcando que el Pacto se trata de una medida “autoritaria”, la idea de un país “faro de la libertad” y la autonomía de la nación en la elección de cómo será el “mundo mejor”.
El discurso de las fuerzas paraoficiales del gobierno, republicado en redes por las autoridades, pero no expresado de forma oficial, indica que el Pacto de Futuro rubricado en la ONU se trata de una simple extensión hasta 2045 de la Agenda 2030.
El rechazo fue maquillado con concretos y ya escuchados conceptos: “Argentina está decidida a trabajar en un marco de libertad para que sus individuos puedan tomar sus propias decisiones y ser responsables de sus acciones bajo reglas de juego parejas para todos”
Mondino planteó algunos puntos de consenso para luego cuestionar el acuerdo: “Queremos enfrentar los retos del terrorismo las amenazas a la integridad territorial, la democracia, seguridad internacional, y desarrollo economico. Para ello, tomamos como guía los propósitos y principios de la carta de las Naciones Unidas. Los desvíos generan problemas y no al propio país que pierde su propio faro de libertad, sino que para los que con él interactúan. Lo vemos constantemente”, y agregó para el público local: “Es nuestro propósito y obligación recordar y honrar los valores de nuestra constitución nacional que desde 1853 mantiene principios liberales, de los cuales como país nunca debimos haberlos apartado”.
Previamente, mediante su cuenta de X (ex Twitter), expresó: “Hoy en la ONU nos disociamos del Pacto del Futuro. Elegimos un mundo mejor para cada uno de los niños, hombres y mujeres que habita nuestro suelo. Argentina quiere tener alas para su desarrollo, sin estar sujeto a un peso indebido de decisiones ajenas a nuestras metas. Argentina será un Faro de Libertad”.
Uno de los pasajes más específicos en torno al detalle del texto de las Naciones Unidas, Mondino manifestó: “Mi país quisiera recordar que agendas como esta, que nos une aquí, están compuestas por aspiraciones que jurídicamente no son vinculantes y que cada estado en el ejercicio de su soberanìa tiene derechoa n interpretar y decidir con autonomìa, teniendo en cuenta las diferentes realidades, capacidades y niveles de desarrollo de cada uno, y respetando cada uno sus polìticas y prioridades nacionales, tal como ya lo dispone la Resolución 70/1 de la Asamblea General”.
Por fuera de una eventual “ruptura” de ciertos consensos del llamado mundo Occidental, la simple ausencia y la crítica a medias pretendería brindar solamente un argumento para la discusión interna, más que una verdadera manifestación dura para el mundo.
El Pacto de Futuro cuenta con dos grandes apartados. El primero, dividido en cinco capítulos, posee un total de 56 acciones, a las que se agrega el anexo del “Pacto Digital”.
La propia ONU en su descripción complementa el acuerdo con los conceptos de desarrollo sostenible y financiación del desarrollo; paz y seguridad internacionales; ciencia, tecnología e innovación y cooperación digital; juventud y generaciones futuras; y transformación de la gobernanza mundial.
Acciones de desarrollo sostenible y financiación del desarrollo
Acciones de paz y seguridad internacionales
Acciones de ciencia, tecnología e innovación y cooperación digital
Acciones de juventud y generaciones futuras
Acciones de transformación de la gobernanza mundial.
En lo que respecta al Pacto Digital Mundial, la ONU indica que su objetivo es “establecer un marco mundial inclusivo, fundamental para la acción de múltiples partes interesadas necesaria para superar las diferencias en materia digital, de datos y de innovación. Se espera que el pacto establezca los principios, los objetivos y las medidas para avanzar hacia un futuro digital abierto, libre, seguro y centrado en el ser humano para todos, basado en los derechos humanos universales y que permita alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible”.




