"Cuando Rick y Beth recibieron asesoramiento prenatal sobre qué esperar con un bebé tan prematuro, nuestro equipo de neonatología les dio un 0% de posibilidades de supervivencia". El "bebé milagro" se llama Richard Hutchinson, cuando nació pesaba sólo 340 gramos y cabía en la palma de una mano. Ni siquiera los médicos tenían ninguna esperanza de que sobreviviera, pero el pasado 5 de junio el pequeño Richard cumplió un año.

































