“No, Brigitte Macron no es un hombre”. El titular de un periódico de tirada nacional francés resume bien el último dilema de la campaña presidencial francesa y los tintes casi trumpistas que está adquiriendo: un rumor que afirma que la primera dama francesa nació hombre, surgido de grupúsculos conspiranoicos ligados a la ultraderecha, a webs antimacronistas y al movimiento antivacunas empieza a extenderse tanto por las redes sociales que los medios serios nacionales se sienten obligados a desmentir una información a todas luces falsa que, de este modo, obtiene paradójicamente más difusión. Hasta tal punto que la esposa del presidente Emmanuel Macron, verdadero objetivo de toda esta campaña de noticias falsas, ha presentado una denuncia ante la justicia.

































